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La Culpa…

Hoy abordaremos el tema de la culpa, un peso tan grande que nos agobia y hace sentir impotentes y paralizados. Hoy trabajaremos a partir de un lindo trabajo de ITZIAR ETXEBARRIA Y JUDITH PÉREZ de la Universidad del País Vasco en España. Ellos se preguntaron como base para su investigación: ¿Qué nos hace sentir culpables?

Pueden oír el audio del programa sobre culpa acá o en IVOOX:

Ellos realizan una investigación basado en trabajos previos de EEUU que se preguntaron algo similar y concluyen resultados más actualizados y adecuados a la población española. Ellos categorizan las respuestas y luego las ordenan obteniendo un rango de datos que va de aquello que más culpa genera a lo que menos, acá les dejamos las 10 principales causas de culpa:

  1. Descuido de la relación con alguienlogo-universidad-del-pac3ads-vasco
  2. Implicación en alguna desgracia ajena
  3. Demora o descuido de estudios o trabajo
  4. Ser rudo, desagradable, frío…
  5. Violaciones de la equidad
  6. Mentir
  7. Discutir, llevar la contraria
  8. Fallos, torpezas
  9. Infidelidades sexuales o amorosas
  10. Traicionar la confianza de un amigo

Si bien saber qué es causa de culpa en otras personas nos puede dar alguna clase de consuelo no resuelve nuestra situación personal. Muchas  personas padecen muchos remordimientos y se sienten culpables por las más diversas razones, aunque las causas interpersonales son el primer motivo sin lugar a dudas.

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La culpa en primer lugar en nuestra sociedad Occidental y de raíz judeo-cristiana es una forma de control social.  Generalmente las sociedades tienen dos formas de control social dominantes: la culpa o la vergüenza. (Benedict y Mead) En sociedades más colectivistas, la vergüenza: el temor a qué dirán mis vecinos, amigos, familiares, etc. es más importante que la culpa. Este es caso de pueblos de mayoría musulmana o en: China, India, Japón, etc. En sociedades más individualistas y de raíz occidental la culpa es la abanderada. La culpa funciona de un modo más eficaz ya que es un mecanismo interno del sujeto y no requiere la desaprobación social para activarse como sucede con la vergüenza.

En países como el nuestro, la predominante es la culpa pero dada nuestra estrecha relación con vecinos, amigos y familiares la vergüenza conserva parte de su poder, en especial en comunidades pequeñas.

La culpa surge a partir del juicio personal que realizamos de una acción propia a partir de una serie de norma o parámetros que tenemos internalizados. A partir de nuestra formación hemos adquirido nociones de qué está bien, que está mal y qué debemos hacer o no ante determinadas situaciones.

culpa-mocc81rbidaEl sufrimiento de las personas muchas veces está relacionado con la adopción de parámetros ajenos y desadaptados a su realidad y condiciones que lo hacen sentir una culpa paralizante que les destruye el bienestar.

En el trabajo psicoterapéutico que encaramos cuestionamos este código interno y analizamos su adecuación y los efectos que produce en la persona. Estas acciones conllevan un alivio importante de la sensación de opresión y elucubración permanente que ocasionan los sentimientos de culpabilidad.

Debemos analizar detenidamente el hecho que nos genera culpa y ver si somos responsables del 100% de la culpa o una parte de ella. En la mayoría de los casos la persona se adjudica el total de la responsabilidad, una vez analizada la situación concluye que sólo es responsable de una parte de lo sucedido.

La culpa debe ser sustituida por la responsabilidad. Sentirnos responsables antes determinados hechos que ocasionamos o en los que participamos y si estos implican o producen consecuencias obrar para repararlas dentro de lo posible. Sentirnos culpables no nos hace mejores personas, por el contrario, nos resta mucha capacidad creativa y energía positiva.

Debemos considerar los parámetros por los que nos regimos y ver si están actualizados y son coherentes conmigo mismo. Todo aquello que nos aleje de nuestra identidad, de nuestra autenticidad atenta contra nuestro bienestar.

Finalmente, estemos atentos a que muchos de los estándares que nos propone la sociedad de consumo actual, que son en exceso perfeccionistas con el fin de generarnos culpa y que consumamos determinados bienes y servicios con el fin de mitigarla.

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Les agradezco, como siempre, los comentarios que me hacen llegar a propósito de los audios que voy subiendo. Las devoluciones son muy importantes para mi. Los animo a hacer más y con gusto trataré temas que ustedes sugieran.

Si deseas  incrementar tu bienestar personal, conyugal u organizacional no dudes en consultarnos.

Lic. Roberto Martínez Hernández

Psicoterapeuta individual y parejas.

Cel: 099334647

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Cómo reaccionamos ante la adversidad…

En este blog me dedico a contarles de esta nueva corriente de la Psicología con la cual trabajo y vivo: la Psicología Positiva (PP) o de lo Positivo, como gusta en llamarle Carmelo Vázquez, un psicólogo español especializado en esta rama. Hoy les contaré sobre uno de los temas claves de la PP: el estilo explicativo.  Desarrollado por Martin Seligman en su libro “La auténtica felicidad”.

estilo explicativo psicoposEl estilo explicativo, es cómo explicamos nuestra vida y los hechos acaecidos en nuestro entorno, es cómo reaccionamos ante la adversidad. El estilo explicativo es determinante del grado de bienestar que conseguimos, la felicidad alcanzada y la calidad de las relaciones que establecemos.

Pero para comprender esto mejor detengámonos un momento: ¿qué pensamos cuando nos sucede un evento adverso?… ¿cómo reaccionamos? Tendemos a pensar que todos reaccionamos del mismo modo o muy parecido y eso no es así, al menos en el común de los casos. Científicos han logrado develar que básicamente hay dos estilos para explicar lo que nos pasa: uno optimista y otro pesimista.

ser-mi-pesimistaAnte un hecho adverso las personas pesimistas tienden a pensar que es uno más de las cosas malas que le pasan; son eventos permanentes y estables. “Siempre me pasa a mi”, “nunca se acaba la mala racha”.

Toda su vida, día, percepción del momento, etc. se ven teñidos de negatividad. Hay una generalización excesiva e infundada y universal. “Todos los hombres/mujeres son iguales”, “Los políticos son…”, “Siempre mi suegra…” etc.

Finalmente, tienden a culpabilizarse o responsabilizarse de un modo exagerado, la causa está en mi: “es mi culpa”, “Siempre hago lo mismo”, “no logro nada bueno”.

En cambio si el hecho es positivo lo minimizan y reducen a un “golpe de suerte”o “casualidad”, no durará por siempre: “lo bueno dura poco” y la causa suele ser externa y no fruto de mi esfuerzo, trabajo o talento.

optimismoComo contraparte las personas optimistas piensan de un modo distinto. Ante la misma adversidad suelen pensar que es un evento circunstancial y pasajero. “a veces pasan cosas así”.

Dimensionan acertadamente el evento negativo, no lo generalizan, son específicos y concretos. Una gotera no arruina toda la casa. Un rayón no descarta todo el auto.

Atribuyen la responsabilidad más acertadamente. Responsabilizan a las circunstancias, a personas concretas o a ellos mismos si así ha sido sin caer en culpas exageradas.

Por su parte cuando un hecho positivo les sucede creen que es “uno más”, lo generalizan y lo suman a su lista de cosas buenas y creen generalmente que se debió a su talento o esfuerzo.

En mi experiencia he notado que no hay personas con un estilo “puro”, siempre aparece mezclado, pero es el predominio de un modo sobre otro lo que nos da qué estilo explicativo utiliza. En función del estilo utilizado tendremos unos u otros resultados.

El estilo dominante es determinante en la calidad de las relaciones que establecemos, el bienestar que alcanzamos y el cuán felices nos sentimos.

Te invito a que reflexiones sobre tu estilo, seguro ya habrás sacado alguna conclusión y te has visto en alguna de las frases de ejemplo. Tener presente nuestro estilo dominante es muy saludable y contribuye positivamente a sentirnos mejor.

Lo más importante es que podemos aprender a tener un estilo más optimista, a dimensionar más acertadamente y a no culpabilizarse exageradamente a partir del trabajo desde la PP.

Si deseas  incrementar tu bienestar personal, conyugal u organizacional no dudes en consultarnos.

Deja tu comentario, duda o reflexión, será un gusto contestarte.

Lic. Roberto Martínez Hernández

Psicoterapeuta

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