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¿Ayudar o colaborar?

Advertencia: la lectura de este artículo te puede hacer cambiar alguna idea sobre conceptos que considerabas seguros y claros. 

Hoy les traigo este tema inspirado por un podcast del reconocido psicólogo español Rafael Santandreu escritor del éxito de ventas “El arte de no amargarse la vida”.

El colega español plantea que el jamás ayuda a nadie y lo fundamenta en que es preferible colaborar con la otra persona.dovinet-ff356089-7d97-4442-b37f-feab79c6d0f6

En principio debiéramos ver qué es cada cosa:

ayudar

Del lat. adiutāre.

1. tr. Prestar cooperación.

2. tr. Auxiliar, socorrer.

3. prnl. Hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de algo.

4. prnl. Valerse de la cooperación o ayuda de alguien.

colaborar

Del lat. collaborāre.

1. intr. Trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra.

2. intr. Escribir habitualmente en un periódico o en una revista, sin pertenecer a laplantilla de redactores.

3. intr. contribuir (‖ concurrir con una cantidad).

4. intr. contribuir (‖ ayudar con otros al logro de algún fin).

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Distingamos el uso que le damos a uno y otro termino:

  • Ayudamos ante una situación determinada a alguien, un grupo o una causa para que salga de la situación en la que está, la cual consideramos desde nuestra opinión ciertamente mala o por lo menos necesitada de ayuda. Iniciativa propia.
  • Ayudamos a partir de un pedido de ayuda que nos llega de alguien, un grupo o un medio de comunicación en pos de una causa y que nosotros juzgamos necesita de nuestra ayuda. Iniciativa inducida

La ayuda en sí puede ser necesaria y requerida, pero lo cierto que por lo general en todos lados es lo único que se nos pide y lo único que ofrecemos. En cambio, la ayuda tiene un claro sesgo negativo. Veamos como es esto juntos:

Si lo analizamos desde el ayudador:

  • Debemos juzgar el grado de necesidad del otro y en función de ello dictaminamos cuánto ayudar.
  • El otro no tiene voz, la recepción de ayuda va asociada en nuestra mente con la ausencia de reclamo, retroalimentación o devolución.
  • Si el ayudado pone condiciones no debe estar tan necesitado. (Recuerden las recientes inundaciones de Uruguay, donde el las autoridades pedían sólo determinados artículos y la molestia que algunos ciudadanos sentían ante esas “restricciones” a su ayuda.

Si analizamos desde el punto de vista del receptor de ayuda:

  • El recibir ayuda limita mi capacidad de expresión, salvo para agradecer.
  • Ser ayudado me pone en deuda, me obliga, aunque no sea formalmente, es algo que se siente emocionalmente.
  • Disminuye la autoestima.
  • Ser ayudado limita mi autonomía, creatividad y capacidad de decisión.  El ayudador es quien determina qué da, cómo y cuándo.

Tenemos un claro ejemplo en la “ayuda” que brindan países desarrollados a países de nuestro continente pero especialmente a África. Las donaciones de ropa son tantas y tan voluminosas que han arruinado a la industria textil africana al punto de desaparecer de algunos países acentuando la dependencia, disminuyendo la autonomía, creatividad, etc.

Como consecuencia de este somero análisis, y como este blog es sobre psicología positiva y trata de dar herramientas para aumentar el bienestar coincidimos con Santandreu que es mucho más positivo para todos colaborar.

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Colaborar es un término mucho más positivo ya desde su propia definicióngraph, expuesta más arriba. Es trabajar con otras personas para la realización de una obra, fin, cometido, etc. 

  • Quien colabora es mucho más activo, presente y consciente, da y espera una devolución para afinar su próxima intervención. Es un círculo virtuoso.
  • Es mucho más democrático y digno para ambos partícipes en la acción. Están al mismo nivel.
  • El receptor de la colaboración es mucho más autónomo y activo, capaz de expresar el desacuerdo y solicitar cambios. No se siente en deuda sino que se siente enriquecido y valorado. Aumenta su autoestima.
  • El colaborador no siente que queda “empobrecido” por el intercambio, porque justamente hubo un intercambio y una devolución inmediata.
  • Se potencia para ambos la amabilidad, la alegría, la interacción, el aprendizaje, el desarrollo y la superación.
  • La colaboración como sustantivo empodera a los colaboradores y los hace más partícipes de los resultados y logros así como también de los fracasos. De todo de aprende mucho.
  • La colaboración incrementa probadamente nuestro bienestar por la multiplicidad de emociones positivas que involucra su práctica.

Ejercicio práctico:

imagen9Para ver claramente lo expuesto les propongo el siguiente ejercicio, imaginen que por un momento la biblioteca local les solicita su ayuda. ¿Qué piensan? ¿Qué atinan a hacer? tomen nota.

En cambio si la publicidad que leen u oyen dice: La biblioteca local solicita su colaboración. ¿Qué piensan o atinan a hacer ahora? tomen nota y comparen ambas.

Verdad que es distinto… a que sí.

Ahora bien, la próxima vez que necesiten de otros para o por algo, ¿qué pedirán ayuda o colaboración?

Cuando tu hijo, tu pareja, tu compañero, etc.  te pida ayuda con los deberes, tarea o labor estaremos seguros que colaborar es la mejor opción.

Aclaramos que no siempre podemos sustituir ayuda por colaboración, porque hay multiplicidad de situaciones en la vida. Ante una emergencia, solicitudes de puntuales de otros, etc. bien vale el término de ayuda.

Te invito a dejar tus comentarios e impresiones son muy importantes para mi. 

Si deseas  incrementar tu bienestar personal, conyugal u organizacional no dudes en consultarnos.

Deja tu comentario, duda o reflexión, será un gusto contestarte.

Lic. Roberto Martínez Hernández

Psicoterapeuta

Cel: 099334647

Mail: psicrobertomartinez@gmail.com

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Hacia una fertilidad positiva

Esta semana hemos sido conmovidos por una gran buena noticia. Nació Valentino, el primer bebé venido al mundo gracias a la Ley de Fertilidad asistida aprobada en 2014. A partir de este hecho he decidido presentarles un aporte desde la Psicología Positiva a parejas con problemas de fertilidad.

Expertos en reproducción humana consideran que una pareja en edad fértil no debiera infertilidad-y-genero-v2tener complicaciones para concebir si no usan métodos anticonceptivos y si hacen el amor, al menos, los días cercanos al periodo de ovulación. Sin embargo un porcentaje  de entre un 10% y 15% de las parejas presentan problemas de fertilidad. Las causas pueden ser diversas y estas se distribuyen casi por igual en hombres y mujeres. Muchas causas dependen de ambos miembros de la pareja (39%) y un 8% es de causa desconocida.

embarazo-psicologicoEn lo personal, concuerdo con expertos que puntualizan que el embarazo físico tiene una contraparte psicológica, la cual comienza en ocasiones mucho antes de la concepción, otras en el mismo momento o mucho después de la concepción.  Al igual que el útero se prepara para alojar al embrión, nuestra cabecita ha de acomodarse. En el caso de parejas con problemas de fertilidad, este proceso comienza mucho antes, quizás años antes de que nazca el bebé. En el caso de embarazos no programados, al menos conscientemente, la cabeza de los padres comenzará a prepararse luego.

Es muy importante que las parejas con problemas en general y con problemas de fertilidad en particular consulten  y reciban orientación, consejo y apoyo del psicólogo. Con las parejas se pueden trabajar distintos puntos en pos de colaborar con el proceso y acompañarlos hacia una fertilidad positiva.

Antes de tener un hijo debemos revisar la razones y oportunidad de un embarazo:

  • Es algo natural a lo que hemos llegado como pareja.
  • Es para hacer feliz a …
  • Es contrarreloj… soy mayor de…
  • Quiero demostrarle mi amor con un hijo…
  • Un hijo lo retendrá más tiempo a mi lado…
  • Quiero algo totalmente mío…
  • Adoro la ropita y cositas de bebé, quiero uno…
  • Con un hijo seré alguien…

Me dirán que algunas opciones son algo descabelladas, pero créanme, las he oído todas. También podemos inferir que la primer razón pareciera la más saludable y la que traerá más bienestar a padres e hijos y es cierto, pero muchas veces se tienen hijos por las razones equivocadas.

Tener un hijo debería ser una decisión consciente de una pareja de adultos responsables que sienten que un hijo es lo más natural que podría pasar en su pareja. Es un gran reto para los padres y la familia y va implicar grandes cantidades de compromiso, esperanza, optimismo, persistencia y responsabilidad. También deparará ingentes cantidades de alegría, regocijo, orgullo y bienestar.

Las parejas con problemas de fertilidad deben trabajar exhaustivamente en la esperanza, en la creencia de un futuro mejor y en que las dificultades actuales son pasajeras y superables. parejas20infc3a9rtiles

Apoyarse mutuamente no sólo les permitirá sobrellevar mejor esta etapa sino que les permitirá salir fortalecidos tal como demuestran investigaciones sobre el crecimiento postraumático. Es cierto que muchas parejas no soportan la presión y se desintegran ante la imposibilidad de concebir, pero también es cierto que muchas otras se reafirman en sus vínculos y una vez pasada la dificultad, habiendo tenido hijos o no, demuestran estar más fuertes y con un buen nivel de bienestar.

asertividadEs crucial que la pareja tenga entre sí y con el equipo de salud una comunicación asertiva. En esta clase de comunicación, siempre dejamos claro qué queremos, cómo lo queremos y cómo queremos que se nos trate. Siendo siempre educados y respetuosos del otro. Evacuamos todas las dudas cuando surgen y evitamos la rumiación (repetir y repetir) mental de ideas. En realidad la comunicación asertiva es un consejo para toda la vida.

No es recomendable que la paternidad sea el centro de la vida de alguien, como tampoco lo debiera ser el trabajo, el ocio, el estudio, o cualquier otra actividad en principio positiva. Nuestra vida será más rica y completa si tenemos un adecuado mix: un poco de esto, otro tanto de aquello y mucho de tal cosa. Centrar nuestra realización, metas, objetivos, etc. en un hijo y depositar en él expectativas, sueños, y anhelos propios es la receta perfecta para un perfecto desastre. Evitemos caer en ello. Las parejas con dificultades para concebir suelen centrar su vida en eso y si bien es importante, puede generar un estrés que muchas veces será contraproducente.

Para finalizar les dejo unas recomendaciones generales para las parejas con problemas de fertilidad, pero que podrían ser aplicadas en general:

  • Un actitud optimista es clave para el éxito y el bienestar general.
  • Evitemos culpabilizar al otro, a la familia o mi mismo, la culpa es una emoción muy negativa y detiene el crecimiento y el desarrollo.
  • Cultivemos la esperanza, tengamos fe en que superaremos este trance, es bueno ejercitar la espiritualidad, nos hará sentir más felices y plenos.
  • Confiemos en nuestra pareja, cuidemos la pareja, es una construcción muy delicada y requiere mantenimiento diario.
  • Mientras el bebé no llega ocupemos nuestra atención en otras actividades, busquemos un pasatiempo nuevo, estudiemos algo, consigamos una mascota. Ayudará a bajar la tensión, relajar el ambiente y evitará que nos obsesionamos con un tema.
  • Hacer el amor por gusto y con gusto, no porque se tiene que hacer. Es una acto de comunicación y amor más allá de un fin reproductivo.
  • Disfrutemos esta etapa a pesar de las dificultades. Siempre se puede ver lo positivo.
  • Controlemos las expectativas, si son elevadas generan ansiedad y si no se cumplen, todas o en parte, la frustración puede ser muy grande. Reservemos lugar para la sorpresa.
  • Finalmente: lo mejor que puedes hacer para que tu hijo sea feliz es ser tu mismo feliz, tener un buen nivel de bienestar. La felicidad se contagia y se aprende.

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Lic. Roberto Martínez Hernández

Psicoterapeuta

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